In the world of Cirque du Soleil, where artistry meets athleticism, Dani Quintanar brings something deeply personal to the stage.
Born in Sonora, Mexico and now based in Puerto Vallarta, Dani’s journey into circus wasn’t traditional—it was instinctive. Drawn to movement from a young age, she explored everything from gymnastics to dance, eventually carving her own path through workshops and underground creative communities across Mexico. That versatility became her signature.
Now performing in Cirque du Soleil ECHO, Dani is part of a striking duo act that blends suspension capillary and buccal strength—an intense, visually poetic discipline where her partner is suspended by the mouth. Rooted in tradition but reimagined through a contemporary lens, the act feels less like a stunt and more like a moving piece of art.
Her path to ECHO began with a spark of inspiration after watching a performance in Volta. During the stillness of the pandemic, she and her husband created her now-signature act from the ground up—eventually leading her to Cirque du Soleil.
Life on tour is demanding: daily conditioning, precision preparation, and a meticulous hair routine essential to her performance. But performing under the big top offers a rare gift—connection. Unlike arena tours, ECHO allows artists like Dani to travel alongside loved ones, grounding a life that’s constantly in motion.
As a Latina artist in a global company, Dani embraces the cultural exchange while proudly carrying her roots onto the stage. Looking ahead, she hopes to continue performing while eventually stepping into production.
For now, she remains exactly where she belongs—suspended between strength and storytelling, captivating audiences one performance at a time. Be sure to check her out and the rest of the Cirque du Soleil artists and crew now through May 3rd, at Lone Star Park in Grand Prairie. It’s a show you won’t want to miss!


Bajo la Gran Carpa: Dani Quintanar en ECHO
En el universo de Cirque du Soleil, donde el arte y el atletismo se encuentran, Dani Quintanar lleva al escenario algo profundamente personal.
Originaria de Sonora, México, y actualmente radicada en Puerto Vallarta, su camino hacia el circo no fue tradicional—fue intuitivo. Desde pequeña se sintió atraída por el movimiento, explorando desde la gimnasia hasta la danza, hasta encontrar su propio rumbo a través de talleres y comunidades creativas en México. Esa versatilidad se convirtió en su sello.
Hoy forma parte de Cirque du Soleil ECHO, donde presenta un impactante acto en dúo que combina suspensión capilar y fuerza bucal—una disciplina intensa y visualmente poética en la que su compañera se suspende desde la boca. Aunque tiene raíces tradicionales, el acto se reinventa con un enfoque contemporáneo y lírico, convirtiéndose más en una obra en movimiento que en un simple número acrobático.
Su llegada a ECHO comenzó con una chispa de inspiración tras ver una presentación en Volta. Durante la pandemia, junto a su esposo, creó desde cero el acto que hoy la define—y que la llevó a integrarse a la compañía.
La vida en gira exige disciplina: entrenamiento diario, preparación precisa y una rutina de peinado fundamental para su desempeño. Pero bajo la gran carpa, también encuentra algo único—conexión. A diferencia de los shows en arena, ECHO le permite viajar acompañada de su familia, manteniendo cercanía en medio del movimiento constante.
Como artista latina en una compañía global, Dani abraza la diversidad cultural mientras honra sus raíces en cada presentación. A futuro, desea continuar en el escenario y, eventualmente, dar el salto hacia la producción.
Por ahora, está exactamente donde debe estar—suspendida entre la fuerza y la expresión, cautivando al público en cada función. Asegúrate de verla a ella y al resto de los artistas y equipo de Cirque du Soleil ahora hasta el 3 de mayo en Lone Star Park, en Grand Prairie. ¡Es un espectáculo que no te querrás perder!
